lunes, 17 de junio de 2013

EXPERIENCIA DE UNA NOVATA EN LA CHARCA DE BROZAS

Hoy os presentamos la colaboración de una seguidora de nuestro blog.
Liova está familiarizada con la pesca en aguas frías y con la pesca de la trucha, nada que ver con la tranquilidad de nuestras aguas y menos todavía con las grandes estrategas de nuestra charca, las tencas.

Foto cortesía de Liova
"En pocas ocasiones he ido a pescar aunque siempre he disfrutado de este deporte por la belleza de su entorno y la paz que transmite. 
Mis experiencias en la pesca se resumen a  jornadas de pesca en los ríos Gállego y  Aragón, en las frías aguas del lago de Panticosa, y en las costas de Fuerteventura bañadas por el océano Atlántico.
La fotografía que os enseño es del verano pasado en el ibón azul (lago de alta montaña) de Bachimaña, cerca del pueblo de Panticosa,  en donde habita y se pesca la trucha asalmonada.

Ibón de Bachimaña, valle de Tena, Panticosa
Me invitaron a pescar en el embalse de Brozas para lo que solicité la licencia y el permiso de pesca en Extremadura.
Novata con el material y mucho más con la pesca a fondo, me sentí  intrusa en el paisaje aunque con muchas ganas de pescar mi primera tenca. Mi mirada se fijaba en la pinza del sedal y observaba con impaciencia que la caña se bamboleara. Yo tenía entendido que cuanto más fuerte fuera el tirón, más grande sería la tenca y  lo que no me podía imaginar era que una picada tan fuerte fuera producto de una tenca tan pequeña y que tuviera tantísima fuerza.
En varias ocasiones corrí a levantar la caña aunque por mi poca experiencia algunas tencas se me escaparon. Logré pescar dos tencas que se ajustaban a la medida y saqué dos tencas pequeñas que por el tamaño las tuve que devolver a la charca. Una de ellas la cogí entre mis manos y la devolví a las aguas.... pero se quedó boca abajo en el lodo de la charca, coleteando con la cabeza entre el barro temiendo que muriera ahogada entre el fango. Al final, pudo nadar hasta sabe quién dónde... pero me causó cierta fatiga. 
Veía a los pescadores sacar algún marrajo, escuchando sus comentarios y chascarrillos. Alguna tenca bien gorda, lustrosa y saltarina luchaba contra el sedal de algún hábil pescador y yo disfrutando con esa lid. 
Una familia de patos nadaban tranquilos por las aguas, algún somormujo revoloteaba sobre la charca y al final agarraba su presa. ¡¡¡Todo un mundo!!! y en lugar de estar pendiente del sedal me entretenía mirando de norte a sur y de este a oeste con los prismáticos. La experiencia de llevar ya un rato en la charca me decía que la tenca se quedaba enganchada en el anzuelo y ya esperaría a que yo la sacara.
Disfruté muchísimo aunque me llevé a casa más picaduras de mosquito que tencas en la costera."

2 comentarios:

trimbolera dijo...

Lo que he disfrutado !!
Yo también fui novata en el pantano de Lanuza, con licencia y todo, pero no tenía madera de pescadora.
Me ha gustado mucho Liova, espero que se te hayan curado las picaduras. Besicos.

Circe dijo...


JAJA livoa te metes en cada día ,menos mal que tu bendita naturaleza e hace disfrutar de la belleza del entorno.Por cierto Liova que los mo9squitos sabían bien lo que hacían tu eras la mas dulce de la charca