jueves, 20 de junio de 2013

ACERCA DE LAS ENCINAS DE NUESTRA CHARCA

Foto cortesía de J.Bernet
Las encinas (Quercus ilex) son los únicos árboles que rodean nuestra charca y este hecho fortalece más la idea de lo que protegemos nuestro entorno.
Nuestra charca es rica en fauna, flora y en paisaje. Las encinas milenarias que vemos mientras pescamos esconden secretos y leyendas entre sus ramas. 
Estos árboles de hoja perenne también se les conoce como carrasca o chaparra y sólo crecen en zonas con clima mediterráneo siendo en España la especie forestal que más territorio ocupa. 
La encina se propuso como árbol nacional de España por el reconocido especialista Rafael Moro que señala como su principal problema, su escasa presencia en Galicia y en Canarias.
Foto cortesía de J.Bernet
La singularidad de la encina se refleja en las múltiples cualidades y aplicaciones que tiene:
Su corteza es rica en taninos y todavía se encuentran artesanos que la utilizan para curtir pieles, su madera es recia y dura por tanto muy válida para fabricar aperos de labranza así como muy apreciada como combustible para hacer carbón y picón, la quema de su madera sirve para ahumar embutidos que le dan ese sabor de la dehesa extremeña tan característico.
Foto cortesía de J. Bernet
Como uso medicinal, la corteza de la encina aprovecha sus propiedades astringentes contra las hemorroides, diarreas crónicas y la disentería.
Sus semillas secas y molidas se emplean para hacer harina mezclada con otros cereales e incluso tostadas sustituyen al café.
Tortrix Viridiana

 Su peor enemigo es la mariposa Tortrix viridiana que destruye los brotes nuevos.
La mitología nos cuenta que las Dríadas habitan sobre las encinas y como símbolo de la humanidad para los griegos, sus hojas eran las transmisoras de los oráculos de los dioses.

1 comentario:

Francisco Rivero dijo...

Precioso pequeño reportaje sobre las encinas y nuestra charca. Un cordial saludo

Francisco Rivero