viernes, 8 de febrero de 2013

UN HECHO REAL

En ocasiones se regalan mascotas que con el tiempo acaban abandonadas en fuentes, ríos o charcas, bien porque nos aburrimos de ellas o porque crecen demasiado, sin saber el daño que estamos causando en el medio ambiente.
En cierta ocasión, un compañero pescador de nuestra charca vió cómo su caña se bamboleaba y bien contento recogió sedal para obtener la tenca que había picado. Su sorpresa fue mayúscula cuando vió que no era una tenca sino una preciosa tortuga tropical de muchos colores. Así, la llevó a su tinado donde también tiene algunos perros de caza. Pensó que sería un buen lugar para que viviera porque tenía agua, comida, naturaleza... La tortuga encontró el pequeño abrevadero natural en donde bebían agua los perros, y allí se instaló. Nuestro compañero se percató que los perros llevaban días sin probar el agua y observó el comportamiento para averiguar la causa. 
Esta tortuga tropical era carnívora y cuando los perros acudían a beber agua, la voraz tortuga les mordía la lengua. ¡Con razón los perros ni se acercaban al agua!
Un hecho real como éste, ha de servir para tomar conciencia que un animal no puede vivir en cualquier sitio y que el abandono de especies no autóctonas puede provocar serios daños en el entorno y en las especies que en él habitan. Y ahora nos preguntamos... si la tortuga era carnívora... ¡pedazo festín de tencas se daría!

2 comentarios:

trimbolera dijo...

Falta responsabilidad a la hora de llevar una mascota a casa. Pero en medio de todo, me ha hecho mucha gracia la historia, pobres perros !!

Pepe Surf dijo...

Oju con los perros, la de sed que pasarian jejeejeje. Como dice trimbolera, hay que ser responsables con las mascotas que se adquieren.

Saludos.